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GENTE / PERSONAS

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Producción: Actual Films. Director de fotografía: Polo Villaseñor. Montaje: Antonio Ramírez. Sonido: José Mendieta. Sonorización: Tecnison. Laboratorios: Foto Film Madrid. Blanco y negro, color. 1983.

Comentarios referentes a la película

 

JAVIER MAQUA

El arrobo reverencial con que Aguirre nombra, una y otra vez, esa realidad primigenia, original, inmaculada, que el hombre, al intentar apropiarse, por mucha que sea su humildad, su desnudez, su entrega, no logra mantener intacta, tiene timbre de misticismo. Y la resignada tenacidad con que, pese a todo, Aguirre decide recorrer ese camino de conocimiento -la película misma-, que no lleva a ningún sitio como no sea la corroboración de lo ya sabido, implica una honestidad, un ascetismo, admirables. Misticismo y ascetismo, a partes iguales he aquí lo que, en muchas de sus películas, pero sobretodo en su actitud general hacia el cine - y, quizá la vida- desconcierta de Aguirre; es ese humilde reconocimiento previo de la inutilidad de la película -puesta en escena de una tautología: "la realidad es la realidad; el cine es el cine"- combinado en su obcecado empeño en, pese a todo, rodarla, lo que hace a la mayoría de los que se enfrentan a su obra darle la espalda, incapaces de comprender de ese acatamiento del destino y la soberbia humildad con que recorre hasta el final esa fatalidad acercan a Aguirre a la posición del santo; de ahí su tremenda soledad creadora, la incomprensión de los que le rodean.../...Entiéndase bien: no estoy queriendo dar a la obra de Aguirre un sentido religioso o idealista; por el contrario, el realizador vasco es uno de los pocos que intenta conciliar ciertos rigores algebráicos, matemáticos, con el arte cinematográfico; es un materialista llano al que, eso sí, le fascinan la numerología, el esoterismo. Al llamarle santo quiero apuntar más bien a los rigores éticos que hacen de la santidad una de las actitudes más antipáticas -por estricta, por ejemplar- para los que no lo son.../...Analicemos al modo clásico, como película "de autor", este filme cuya confesada vocación es reducir al autor al mínimo. Intentemos definir los rasgos de autor de un autor que, como Aguirre, se pone como meta borrar todo rastro de autoría, esfumarse a sí mismo. De esta manera - dándole rango de autor- tal vez logremos acercarlo a los críticos y cineastas que solo desde la perspectiva de la "política de autores" son capaces de adivinar una obra, de reconocer una filmografía tan meritoria e insólita como la de Aguirre; tal vez así, digo, logremos aliviar la soledad creadora o, al menos incentivar las miradas ajenas a su trabajo.../...Es como si Aguirre padeciera una modalidad del "horror vacui": el espanto a la quietud, a lo inmóvil, a la ausencia del Hombre.../...Ya no existen en el peatón filmado la inocencia del buen salvaje, de Nanouk, de los obreros de la fábrica de Lumiére, todos saben para qué sirve ese artefacto, esa cámara, y su presencia produce en los viandantes su efecto: algunos, por si las moscas, saludan; otros, se apartan; el que acaba de pasar regresa a ver si está encendida; aquél se para delante de ella, se atusa el pelo; los que vienen de lejos y la ven comentan algo en voz baja mientras se acercan mirándola.../...Por regla general el cine de autor dirige dictatorialmente la mirada del espectador, la lleva hacia donde el autor quiere, no le deja mirar a su antojo; Gente/personas no.../... Es su vocación de azar, de respeto a lo que pueda pasar, lo que constituye Gente/personas como un documento sociológico y antropológico utilísimo, una autentica "muestra" que se deja ver y analizar en muchas direcciones, casi tantas y tan ricas como esa realidad misma que Aguirre dice inatrapable en su integridad.../...Pero hay en ella muchas aventuras personales, tantas como "actantes" han sido atrapados por el objetivo: a mí la que más me conmovió fue la de esa muchacha que ha sido de pronto sorprendida por la cámara en el lugar de su cita y se mueve inquieta, ojo avizor, sin saber qué hacer, teniendo que permanecer aunque no quiera delante de aquel incómodo ojo.../...Tal vez sólo los últimos filmes de Jacques Tati (Play time, Trafic) consentían una mirada múltiple, la elección pacífica, contemplativa, por parte de los ojos espectadores de un rincón del encuadre, de un humilde actante a quien seguir y observar.

1995